sábado, 5 de marzo de 2011

FENOMENOLOGICA Y ETNOMETODOLOGIA


SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS



Los exponentes contemporáneos de la sociología fenomenológica y la etnometodología
ubican sus raíces intelectuales en el trabajo filosófico de Edmund
Husserl (1859-1938). Muchas de sus ideas inspiran una serie de aspectos contemporáneos
de la sociología fenomenológica. Y 10 que es más importante, constituyeron
la fuente principal de inspiración de la obra de Alfred Schutz. Schutz
tomó la filosoña de Husserl y la transformó en sociología, y es esa orientación
la que influyó tanto en la sociología fenomenológica como en la etnometodologia.
La sociología fenomenológica contemporánea se relaciona directamente
con la obra de Schutz. La influencia de Husserl sobre la ctnornetodologla es
menos directa. Harold Garfinkcl, el fundador de la etnometodología, estudió
con Schutz. y es la adaptación de Garfinkel (y sus seguidores) de las ideas de
Schutz la base fundamental de la etnometodología.


Pueden identificarse importantes semejanzas entre las dos teorías. Ambas
se ocupan del modo en que las personas producen activamente y mantienen los
significados de las situaciones. También se interesan por el modo en que las
acciones de las personas constituyen las situaciones. Además, ambas analizan
la vida cotidiana, es decir, las actividades mundanas y comunes que las personas
realizan en la sociedad. El significado, la producción de la situación social
y un interés por la vida cotidiana no son los únicos elementos básicos que tienen
en común ambas teorías, pero ilustran las preocupaciones que comparten.


A pesar de estas y otras semejanzas, muchos partidarios de ambas teorías
parecen coincidir en que existen diferencias marcadas entre ambas y que por
esta razón es preferible mantenerlas separadas. Por ejemplo, James Heap y Phillip
Roth (1973) afirman que la etnometodología implica una combinación de
fenomenología y de elementos de sociología, que ha producido un dominio exclusivo
e independiente de estudio. De modo similar, Don Zimmerman afirmó
que a pesar de su herencia intelectual común, las dos teorías no son equivalentes:
«En rigor, el término "fenomenológico" es inapropiado como descripción
universal de las herramientas de trabajo, de los métodos y de los problemas de
la etnometodologfa, y ello se debe a que empaña la distinción entre herencia y
contenido intelectual» (1978: 8). Aunque la fenomenología -tanto la filosófica
como la sociológica- influyó en la etnometodología, ésta también se inspiró en
la lingüística, la antropología e incluso en la corriente principal de la sociología.


La etnometodología ha combinado la fenomenología con estas otras fuentes
para crear una orientación teórica que se puede identificar con la fenomenología
(Sharrock y Anderson, 1986).
Una diferencia clave entre las dos teorías reside en la metodología. En general,
debído a la influencia de Schutz, una buena parte de las primeras obras de
sociología fenomenológica es conceptual y teórica (Freeman, 1980). Durante
algún tiempo, la sociología fenomenológica realizó relativamente poca investigación
empírica, es decir, pocos experimentos, investigaciones o estudios de
observación. Algunos consideraron este hecho como algo intrínseco a la sociología
fenomenológica, pero otros pensaron que era una etapa del desarrollo de
la teoría. Se ha producido un aumento moderado del interés por la investigación
en sociología fenomenológica (Psathas, 1989), en gran parte influido por el
constructivismo social de Berger y Luckmann (1967) (véase más abajo), quienes,
a su vez, se han inspirado en las ideas de Schutz. Psathas (1973) se cuenta
entre los que creen que los sociólogos fenomenólogos realizarán más investigación
empírica en el futuro.


En cambio, desde sus inicios hasta nuestros días, la etnometodología ha
sido y es altamente empírica, y ha producido muchísimos más estudios empíricos
que análisis teóricos o tratados filosóficos. En efecto, la etnometodología se
nutre de estos estudios de investigación para derivar de ellos ideas teóricas.
Entre estos estudios se cuentan el análisis de conversaciones telefónícas, articulos
periodísticos, procedimientos judiciales, discursos políticos e incluso del
modo de andar de las personas. Para llevarlos a cabo los etnometodólogos han
utilizado métodos que apenas difieren de los utilizados por la corriente principal
de la investigación sociológica. Por lo general los etnometodó1ogos han
utilizado una numerosa serie de métodos: trabajo de campo extensivo e intensivo
que implica observación directa, observación participante, análisis documental,
etc. También han desarrollado ciertas metodologías distintivas. Una de
las primeras que se utilizaron (aunque en la actualidad apenas se usa) son los
denominados experimentos de violación de normas (véase más abajo) desarrollados
por GarfinkeJ como un modo de demostrar los principios fundamentales de
la etnometodología. El investigador se introduce en un escenario social, viola (o
quebranta) las normas que lo rigen, y luego estudia la reacción de los actores
ante ese quebrantamiento. Entre otras cosas, el etnometodólogo se interesa por
el modo en que las personas construyen o reconstruyen la realidad social. Otro
método bastante distintivo de la etnometodología es el análisis minucioso de
cintas grabadas de audio y vídeo. Los etnometodólogos se interesan por el análisis
conversacional, para el que son sumamente útiles las cintas grabadas. Las
grabaciones son esenciales para el análisis conversacional porque constituyen
la única manera de poder captar los pequeños detalles de las conversaciones
entre las personas.



El estudio de esos detalles requiere el examen exhaustivo de
conversaciones reales con el fin de identificar y analizar fenómenos tales como
el modo en que las personas se turnan para hablar (véase abajo). Además, como
su discurso constituye una acción social, las grabaciones proporcionan la posibilidad
de descubrír el modo en que se organízan esas acciones, sus rasgos
sistemáticos y sus regularidades. Las cintas de vídeo se han demostrado particularmente
útiles para el análisis de conductas tales como el modo de andar, la
comunicación cara a cara y la interacción en diversos escenarios sociales.
Robert Freeman (1980) creía que estas diferencias metodológicas se derivaban
de diferencias más fundamentales entre los enfoques concretos de ambas
teorías. Los sociólogos fenomenólogos sienten gran preocupación por la conciencia.


Los etnometodólogos, dentro de la tradición de la fenomenología, aceptan
la importancia fundamental de la conciencia en la vida social. Sin embargo,
dado que hunden sus ralees en la sociología tradicional, tíenden a centrarse en
actividades sociales que son empíricamente observables.
Uno de los problemas más arduos de la historia de todas las sociologías ha
sido encontrar un modo de estudiar empíricamente los aspectos subjetivos y las
actividades de la conciencia. Al igual que otros teóricos, los fenomenólogos
tampoco han sido capaces de resolver este problema. Consecuentemente, su
mayor esfuezo ha consistido en filosofar, teorizar o reflexionar sobre el funcionamiento
de la conciencia y la construcción del significado. La «investigación»
de los fenomenólogos se ha basado siempre en estudios de sí mismos y de sus
propias experiencias. Así, Schutz (1976b, 1976c) escribió ensayos sobre el «extraño
» y el «huésped. basándose en sus propias experiencias. Algunos fenomenólogos
han desarrollado recientemente métodos sistemáticos para el análisis
de las experiencias subjetivas de otros tal y como son recogidas por el entrevistador.
Si bien no es posible el acceso directo a la subjetividad, es posible acercarse
a ella de modo indirecto mediante la escucha atenta del entrevistado y el
análisis de las respuestas abiertas en los cuestionarios. Aceptando esta información
tal y como se presenta, el investigador de orientación fenomenológica intenta
comprender lo que experimentan otras personas. El análisis se dirige, pues,
hacia el intento de explicar las estructuras de esas experiencias con objeto de
discernir sus rasgos comunes o fundamentales. Estos estudios muestran que,
aunque no hay acceso directo a la conciencia o a las experiencias subjetivas de
otros. es posible comprender su naturaleza y contenido mediante las expresiones
de otros y la información que proporcionan.


Mientras los fenomenólogos han encontrado serias dificultades en el intento
de analizar empíricamente la subjetividad, los etnometodólogos apenas se
han topado con problemas porque eligen el estudio de fenómenos más objetivos.
En concreto, el análisis que los etnometodólogos hacen de las actividades
observables derivadas de procesos conscientes es más factible porque puede
basarse en los métodos tradicionales de investigación sociológica.
Haciendo hincapié en las diferencias, Mary Rogers afirma que <da etnometodología
se aleja de la fenomenología en lo tocante a sus conceptualizaciones y
métodos» (1983: 117). Señala que la etnometodologta hace escaso uso de la
terminologia fenomenológica, generalmente ignora las ideas de los fenomenólogos
posteriores a Schutz y, 10 que es más importante, «los etnometodólogos
hacen escasa referencia a la conciencia humana y no adpotan una postura clara
con respecto a ella» (Rogers, 1983: 117). Aquí, Rogers parafrasea una de las
expresiones más conocidas de Garfinkel: «Nada de lo que hay en las cabezas de
los actores interesa a la etnometodología; sólo hay cerebros» (1983: 119). En
otras palabras, al observador le es imposible estudiar pensamientos, ideas, creencias,
supuestos, etc. que se producen en el interior de la cabeza; deben descubrirlos
sólo tal y como se manifiestan en lo que las personas dicen y hacen. Lo único
que es empíricamente observable son las acciones de las personas, entre ellas su
discurso. Para los etnometodólogos basta con eso, porque es lo único realmente
accesible. Mediante el examen de las acciones, los etnometodólogos pueden
descubrir cómo se produce y organiza la vida social. Pero críticos como Rogers
señalan que hay más tarea que realizar con la conciencia de la que realizan los
ernometodólogos. La fenomenología tiene más que decir no sólo acerca de esta
cuestión, sino también de los fenómenos macroscópicos porque <da etnometodología
no'presta atención explítica a las instituciones, a las colectividades, al
acervo social de conocimiento y a otras realidades sociales macro» (Rogers,
1983: 130). En otras palabras, desde el punto de vista de Rogers, a diferencia de
la fenomenología, la etnometodologia no es ni microscópica (el análisis de la
conciencia) ni macroscópica (el análisis de la cultura y las instituciones sociales).
Indudablemente se aprecian importantes diferencias entre la sociología fenomenológica
y la etnometodologta, pero también hay marcadas semejanzas
entre ambas. Quizás la mejor conclusión es la que nos ofrecen Maynard y Clayman
(en prensa), quienes afirman que en los estudios etnometodológicos se
manifiesta una «sensibilidad fenomenológica».

SOCIOLOGIA FENOMENOLOGICA



Como hemos visto, la fuerza de la sociología fenomenológica reside en su trabajo
teórico, y el principal teórico relacionado con este enfoque es Alfred Schutz.
Por tanto, dedicamos el grueso de este apartado a su obra, aunque tambten ana
\izaremos un esfuerzo teórico destacado derivado en buena parte de la perspectiva
de Schutz: The Social Construcüon ofRea/ity [La construcción social de la
realidad], de Peter Berger y Thomas Luckmann.

ETNOMETODOLOGIA
De acuerdo con sus raíces griegas, el término etnometodología se refiere literalmente
a los métodos que las personas utilizan cotidianamente para vivir una
vida cotidiana satisfactoria. En otras palabras, el mundo social se contempla
como una realización práctica en curso. Se considera que las personas son racionales,
pero usan un «razonamiento práctico» para vivir su vida cotidiana. La
etnometodología se centra en [o que hace la gente, mientras la sociología fenomeno
lógica se ocupa de lo que piensa la gente.



Definición de la elnomelodología
Sin embargo, aunque los etnometodólogos se centran en la acción. la conciben
en tanto implica y entraña un actor reflexivo; la etnometodología no niega la
existencia de los procesos mentales 3. Los emometodótogos crítican algunas
teorías sociológicas (por ejemplo, el funcionalismo estructural y el marxismo
estructural) que consideran al actor como un «imbécil desprovisto de juicio».
Aunque los etnometodólogos se niegan a tratar a los actores como idiotas desprovistos
de juicio. no creen que las personas sean «reflexivas, autoconscientes
y calculadoras hasta un punto ilimitado» (Heritage, 1984: 118). Antes bien,
reconocen. de acuerdo con Schutz, que la acción suele ser más bien rutinaria y
relativamente irreflexiva.



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